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jueves, 9 de julio de 2015

Baberos, vajillas.....y cucharitas

Las mamás siempre queremos lo mejor para nuestros repollos....y las tiendas nos ofrecen miles de productos pensamos necesitar!! Asi que cuando empieza el destete, y nos damos cuenta que no

vamos a poder usar los platos de ceramica de la abuela, enloquecemos buscando todo el necesario para que nuestros pequeños empiecen a comer con gusto. No hay necesidad de gastar un dineral ni ocupar toda la cocina: bastan unas cuantas cosas para organizar la comida de los chiquitos!!

1. Sentarse. La pedagoga Maria Montessori aconseja empezar el destete sentando el niño en el regazo de la mamá. Esto porqué es una posición más parecida a la que se tiene tomando leche, y no genera un gran cambio: de esta forma el niño puede concentrar toda su atencion en la nueva experiencia del comer. A los 6 o 7 meses, cuando el bebé ya puede sentarse solo y comodamente es la época justa para ponerlo en las sillitas de comer. se puede utilizar una Silla de bebe que le permitirá sentarse de manera erguida. Hay muchas en comercio, lo unico importante es que sean faciles de Lavar!!!



2. Baberos.
Empezar a comer no se trata solo de descubrir nuevos sabores y texturas, sino tambien de aprender como ingerir los alimentos. Le puedo asegurar que un buen 50% de comida termina en la ropa del bebè, de su mamá, aplastada en el sillon, encima de la mesa, del gato de casa.....en fin. Nunca habia visto mi hijo tan sucio!! Los mejores baberos son los de tela al frente y plástico al revés...pero pueden ser difíciles de conseguir. Sino se puede usar un babero de plástico bien grande abajo y uno de algodón (mejor si orgánico!) arriba, para limpiar la cara del niño con algo suavecito! Un tip: Cambiense!! Lo mejor es si mamá e hijo usan ropa vieja....y no tengan miedo a ensuciarse!!




3. Cucharitas.
Sin cuchara no hay papilla!! Se podría empezar con las cucharitas de the....sin embargo, las de materiales flexibles son mejores. La mayoría de bebé van a morder la cuchara y el metal puede provocar heridas en las encías. Las cucharitas de melamine son un poco más cómodas pero Filippo tiene la costumbre de robarme la cuchara y tirarla....encima mío, en su cara, en la cabeza del pobre gato....la silicona es más suavecita y evita golpes!! El tacto es fundamental para los pequeños... Que la cuchara sea de un material agradable será mejor para que el niño se acostumbre. Además, cuidado que la cucharita tendría que ser lo más plana posible para facilitar la ingestión de alimentos!! Un tip: No te bastará una sola cucharita, mejor que compres dos o tres. Así podrás darle también al niño una cuchara para que juegue y se acostumbre al nuevo instrumento mientras tú le das de comer.


4. Vajilla. Cambiar alimentación significa un gran cambio para tu hijo, por esto querrá examinar los nuevos objetos y jugar con ellos. Para que la vajilla de la abuela no sufra, mejor comprar platos pensados para los bebés!! Ahora existen platos con ventosas para pegar a la mesa; platos con pequeños depósitos de agua caliente, para que la comida no se enfríe demasiado rápidamente; platos con fondos redondos para que las papillas no se vierta en la mesa. Los de silicona pueden ir al microondas, lo de melanina no, así que a la hora de escoger, tendríamos que pensar en como queremos calentar la comida de nuestros bebés. Algo que tendríamos que chequear: los platos de niños son siempre muy bonitos y de muchos colores....y sería bueno averiguar que estos colores no sean tóxicos!! Las buenas marcas siempre lo especifican. En cuanto a los vasos....juntos a los alimentos, los pediatras recomiendan empezar a variar las bebidas: no sólo leche sino también agua y jugo de fruta (granadilla, manzana..). La idea mejor es, en un principio, poner los líquidos en el biberón y cambiar solo la tetina con una que tenga huequitos más grandes (son las +4 meses). De ahi se puede pasar a los vasos con tapa y boquita, o cañita, sin demasiado riesgo que el bebé se atragante!! Hay miles de otros productos interesantes, inteligentes y que pueden hacer la aventura del empezar a comer más divertida para mamá e hijo....dos nos encantaron!! La red para alimentos de la Munchkin. Es una redilla con cierre y mango, que se puede llenar con la fruta apropiada a la edad del niño: peras y manzanas, ciruelas, albaricoques, melon, cualquier fruta que tenga jugo. El niño puede agarrar la redilla y chupar la fruta al interior. Va a ser su primera experiencia de comer "soño" y le puedo asegurar que la va a disfrutar muchísimo!! Las mamás un poco menos....Filippo acaba con jugo pegajoso de fruta de la cabeza a los pies!! Pero feliz, y esto es lo único que importa!! El segundo son las bolsitas lavables de la Green Totts, para almacenamiento de alimentos. Se pueden rellenar con puré de frutas, verduras o mazamorras, son súper simples de usar y lavar, se pueden congelar, descongelar a baño maria, ocupan muy poco espacio y son lo máximo para salir a dar un paseo y llevar la comidita con nosotras!!

miércoles, 24 de junio de 2015

Mamá, empezamos a comer?

Por: Virginia.


Queridas mamás, aquí va el tema más complicado de todos…¿Cuándo se empieza con las papillas?

La Organización Mundial de Sanidad, como la UNICEF, aconsejan no empezar con la alimentación complementaria antes del 6 mes, mientras la ESPGHAN, (European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition) y la EFSA (European Food Safety Authority) consideran benéfico un empiezo temprano: entre el 4 y 5 mes, en particular si el niño es alimentado con fórmula. De hecho en Europa el destete empieza alrededor del cuarto mes, y se insertan lentamente unas cuantas cucharadas de papilla cada día, para que el niño se acostumbre a una textura diferente, una cuchara en la boca, y en general al ritual del comer. 

Mis padres empezaron con las papillas a mis 5 meses y a los 4 meses y medio de mi
hermano. Puedo garantizar que estamos saludables!

Intentando también quitar el drama al asunto: a mi el termino “destete” no me gusta para nada: es una palabra que evoca madres crueles que quieren quitar la teta al hijo hambriento porqué quieren de vuelta su vida….o algo así.  En realidad, nada a que ver. La “Nutrición Complementaria”, como se llama siendo un poco más técnico, quiere decir simplemente añadir a la dieta del niño una serie de proteínas, grasas, carbohidratos, oligoelementos de diferente proveniencia que se suministran juntos a la leche. La leche materna o en formula continua siendo alimento fundamental de la nutrición del niño hasta, por lo menos, el año.

Benjamin Spock escribe “En los primeros años del ‘900 se empezaba la alimentación complementaria cuando el niño cumplía un año. Ahora se recomienda empezar con la primera papilla entre los 4 y los 6 meses. Existen dos ventajas seguras si se empieza antes del cumplimiento del sexto mes: los niños se acostumbran más fácilmente a la idea de comer y una variedad de alimentos sólidos aporta a la dieta más nutrición y mayor dosis de hierro”.

Si bien pediatras y expertos difieren acerca de cuando empezar a dar de comer al niño, todos están de acuerdo que la mamá tiene que aprender a reconocer las señales. Yo empecé a darle de comer a Filippo unas cuantas cucharadas de manzana y yogurt a los 4 meses y medio; escupió casi todo, hizo mil caras extrañas, y después empezó a abrir la boca todas las veces que veía la cuchara acercarse....y se veía feliz. 
Yo decidí que estaba listo para comer y de hecho, lo estaba.

Un pediatra me dijo que NO, nada de alimentos solidos hasta los 6 meses. Absolutamente prohibido. A mi me parecía una locura. Ayer conocí mi nuevo pediatra y él, especializado en gastrología pediatrica, aconseja empezar con la alimentación complementaria a los 5 meses. Le dije que le había empezado a dar algunas cucharadas a Filippo a los 4 meses y medio. 
"Le gustó?"
"Si"
"Tuvo algún problema de estomago después?"
"No"
"Entonces está bien".

Por esto.....instinto de mamá. 

¿Cuáles señales?

El niño parece todavía hambriento después de su dosis de leche.

Cuando logra mantener bien erguida su cabecita.

Cuando desaparece el reflejo de extrusión (el niño empuja con la lengua la comida afuera de su boca)

Cuando parece interesado a la comida de los adultos.